LOS ROLLOS,  LA CIENCIA BÍBLICA

Y LAS RELACIONES JUDEO-CRISTIANAS

 

 

Hace 50 años, después del descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto cerca de Qumrán, comenzó, casi inmediatamente, la ardua labor de los científicos para descifrarlos y publicarlos. Junto con los hallazgos de la Cueva de Bar Kojba y de Masada, los científicos notaron que, por medio de estos fragmentos, se  ampliarán mucho los conocimientos acerca de las costumbres cotidianas, la historia y las creencias de la Comunidad del Mar Muerto. Se puede afirmar, casi  con toda seguridad, que era la Secta de los Esenios.  Pero también se aumentarán los conocimientos sobre los textos bíblicos, ante todo del Antiguo Testamento. Los Rollos y los fragmentos encontrados, son los más antiguos documentos escritos conocidos hasta el momento, y anteceden los textos protomasoréticos por varios siglos, y los textos masoréticos datan de casi mil años después. (Los textos protomasoréticos son textos bíblicos corregidos por los primeros  expertos judíos en gramática.)  

 

Es lógico que la mayoría de los fragmentos son textos de la Biblia hebrea, proporcionando partes de todos los Libros de las Sagradas Escrituras, excepto el Libro de Ester. Sin embargo, se ampliaron nuestros conocimientos acerca de los Apócrifos y los Pseudepigráficos, además sobre composiciones literarias judías escritas entre el año 200 a.C. y 100 d.C.  Eran textos populares,  no incorporados en el Canon Palestino, y tampoco en el Helenístico. Son obras valiosas de la época intertestamentaria, por lo tanto, tienen mucha importancia para el judaísmo, y aún más para el cristianismo.

 

Los Apócrifos son libros incorporados en la Biblia, aunque no se conoce el nombre del autor, y no es segura la inspiración divina. Los Pseudepigráficos son libros sagrados donde la autoría figura bajo un nombre falso. 

 

La relación entre los Manuscritos y el Nuevo Testamento, tienen mucha importancia desde el punto de vista histórico, pues hay muchos investigadores que consideran que los esenios forman el eslabón perdido entre el Judaísmo  y el Cristianismo Primitivo. Los historiadores, en los primeros siglos del cristianismo, han llamado la atención a la relación entre Juan Bautista y los Esenios.

 

No es nuestra tarea, tratar ahora este problema tan apasionante, sino más bien queremos  llamar la atención a las muchas similitudes existentes entre los textos descubiertos y el texto del Nuevo Testamento. Similitudes en ideas y en pensamientos, por los cuales los fragmentos ofrecen ayuda en el mejor entendimiento del Nuevo Testamento, y  especialmente, de los Evangelios.

 

Existen muchas coincidencias, semejanzas y, naturalmente, también diferencias entre las ideas de la Comunidad de Qumrán y el Nuevo Testamento, Para tratar y analizar todos, se necesitarían uno o varios libros completos. Por lo tanto, aquí tomamos una sola coincidencia para ver cómo ayudan los Rollos en el mejor entendimiento de los textos del Nuevo Testamento.

 

Se trata de la famosa parte del Sermón de la Montaña: "Bienaventurados son los pobres de espíritu" (Mateo 5.3.). O  "Bienaventurados los pobres porque vuestro es el Reino de Dios". (Lucas 6.20.)

 

¿Quienes eran los "pobres" y aún más, "pobres en el espíritu?" ¿Qué significa aquí la palabra "espíritu"? La palabra "ruaj" en hebreo significa viento, aliento, hálito, espíritu, pero también voluntad (Exodo 25.21.), y voluntad muy benévola (Salmo 51.12.). Al notar eso, los "pobres de espíritu" de ninguna manera son los pobres en lo material, y tampoco los ignorantes ("am haaretz" en hebreo), sino los pobres por su voluntad, que no tienen voluntad o fuerza para luchar. Eran aquellos que estaban dispuestos a aceptar la pobreza y vivir de esta forma, aunque hubieran tenido suficiente en lo material. Ser "pobre en  espíritu" no es un concepto o una situación económica, sino una situación de gracia, un grado más alto de lo común, cuando uno ya no se deja tentar o seducir por la riqueza y aún menos, cuando  ésta viene por medio del pecado. Era una situación en que el hombre está dispuesto a  ofrecer sus riquezas para fines especiales que promueven la llegada del Reino de Dios a la Tierra. El "pobre de espíritu" no es el empobrecido, y tampoco el tonto o imbécil, sino una persona que busca la autorredención. Los textos de Qumrán utilizan la palabra "pobre" en este sentido cuando se designa la "Comunidad de los Pobres". Y los componentes de la misma secta se llaman "pobres en el espíritu", o "pobres de gracia", o "pobres de Tu salvación".

 

Es interesante notar que las palabras "anve ruaj" significan  "pobre" en el espíritu en los Rollos de la Guerra, 14.7.  En otro contexto, "abyone jesed" significa "pobres de gracia". (Himnos 5.  y 22.)

 

En esta relación, citamos: "No se puede servir a Dios y al mamón dinero". (Mateo 5.24. y Lucas 16.13.) Mientras los textos qumránicos hablan del "mamón" de la injusticia y de la iniquidad, y también del "mamón inicuo" (Reglas 10.19.), consideran que aquellos que sirven al "mamón de la injusticia"  pertenecen a los "Hijos de las Tinieblas" y, a su debido tiempo, (visión escatológica) serán vencidos y eliminados por los "Hijos de la Luz".

 

Los Rollos del Mar Muerto han sido escritos en un período decisivo de la historia del   pueblo judío y en la víspera del nacimiento del cristianismo. Los frutos de la incesante investigación de estos documentos, afectarán considerablemente todo el molde de nuestros conocimientos sobre los Libros de la Biblia,  y acerca de la Comunidad que ha plasmado su vida sobrecargada por el estudio y  el cumplimiento de sus enseñanzas humanistas y morales. Son estos conceptos,  la base de una nueva sociedad por nacer, cuyos componentes, todos, son hermanos e hijos del Dios Único y Universal.-

 

Los documentos hallados consistían en copias de libros del Antiguo Testamento, y en libros no canónicos. Según informaciones recientes de investigadores del Vaticano, se encontró entre los textos de Qumrán un pequeño pergamino con textos del Nuevo Testamento y varios otros, desconocidos hasta entonces. Eso significa que  los Libros del Nuevo Testamento fueron escritos en una fecha anterior a la que los investigadores habían pensado hasta ahora Al mismo tiempo, confirma este hallazgo que los Nuevos Cristianos escondieron sus textos sagrados en el mismo lugar y de la misma manera que los judíos sus textos importantes. Significa también que existía una relación buena e íntima entre los Esenios - secta judía de aquella época - y los Nuevos Cristianos.

 

 Todos estos textos  proporcionaron abundante material de discusión para los estudiosos del Antiguo y del Nuevo Testamento, y también para los  historiadores e investigadores de la época intertestamentaria, es decir, entre los años 200 a.C. y 70 d.C. En algunos casos parecía fundamental, revisar conceptos y resultados anteriormente definidos. Particularmente  fecundos en controversias, resultaron los Rollos que describen las normas de vida de una secta judía, sobre cuya identificación no se han puesto de acuerdo los especialistas hasta hoy, pero, en general se acepta que eran los esenios. No en vano calificó uno de los más famosos y  más importantes arqueólogos de esta época, W. F. Albright, que este descubrimiento no es sólo sensacional, sino que es "el hallazgo de manuscritos más importantes de los tiempos modernos".

 

 Hay muchos temas que valdría la pena investigar en este contexto, como por ejemplo:

 

  • la relación de Juan Bautista y los textos encontrados en las Cuevas de    Qumrán;
  • la vida de Jesús descripta en los Evangelios,  bajo la luz de los textos  encontrados y dentro de este contexto, la espera  del fin del mundo;
  • el legado del Ángel para los pastores de Bethlehem;
  • la problemática de los pobres de espíritu;
  • el problema del Mesías;
  • la curación por la imposición de las manos;
  • la Ultima Cena;
  • el concepto del amor al prójimo y del no-odio al enemigo;
  • la historia de la primera comunidad cristiana en el espejo de los textos encontrados;
  • la relación entre los textos del Evangelio y  las Cartas de San Juan;
  • la influencia de los textos en la actuación de San Pablo, etc.

 

Todos estos son temas de investigación para muchos científicos. Mencionemos  tan sólo algunos de ellos, como el Prof. Kurt Schubert de Viena, o Edmund Wilson y el Prof. Miller Burrows de los Estados Unidos, o André Dupont Sommer de París.

 

Aquí intentamos dar solamente un resumen  acerca de la relación entre los Manuscritos del Mar Muerto y el Nuevo Testamento en general, que ha sido objeto de amplias polémicas, a veces bastante apasionadas.

 

El esenismo de Qumrán y el cristianismo primitivo de Pales­tina, pueden relacionarse de tres formas distintas:

 

  1. ¿Son idénticos?  ¿La Comunidad es la Iglesia, y  Jesús es el Maestro de la Justicia?

 

  1. ¿El cristianismo es  la  continuación del  esenismo?

 

  1. ¿El esenismo y el cristianismo primitivo brotan  de un tronco común, que es el judaísmo rabínico de aquella época?

 

La primera opinión debe ser descartada, pues no hay ar­gumentos para mantenerla, aunque el Dr. Teicher de la Universidad de Cambridge insiste en este concepto.

 

La segunda opinión, defendida con firmeza por André Dupont- Sommer, no es una idea imposible. Sin embargo, la insistencia notable en la observación rigurosa de la Ley Mosaica por la Secta y la importancia periférica de ésta  para los primeros cristianos  no apoyan una derivación directa, aunque tenemos que admitir que  la negación de la importancia del cumplimiento de las Leyes litúrgicas es mucho más característica para San Pablo que para los Apóstoles.

 

 La tercera posibilidad presupone que los Rollos de la Secta de Qumrán y el Nuevo Testamento, representan dos movimientos independientes que persiguen ideales semejantes. Al revisar ambos escritos, encontramos similitudes  pero también diferencias.

 

La Biblia judía, que hoy es conocida como el Antiguo Testa­mento, juega un papel importante en el pensamiento teológico esenio y también en el cristiano primitivo, especialmente en las enseñanzas de Jesús y de sus discípulos. Sin embargo, se observa  menos interés por la parte ritual - ceremonial que por el contenido moral y religioso, lo  que ha sido la idea  también de gran parte de los profetas judíos.

 

Jesús, basándose en sus conocimientos de la Biblia, destaca la religiosidad interior y propone combatir la hipocresía que puede producir una apariencia exterior hermosa, pero por dentro oculta iniquidad. Los maestros de Qumrán apreciaban la observan­cia externa sólo cuando está acompañada por la actitud espiri­tual correspondiente.

 

El paralelismo, en cuanto al aprecio de la profecía, es nota­ble en los dos grupos. Ambos estaban convencidos de que los profe­tas aludían a la historia y a la doctrina de sus propios grupos al proclamar las consecuencias a venir.

 

La interpretación confirmatoria, - o "pesher" en hebreo, que significa "descifrar", - los textos bíblicos, es  tan propia para los Evangelios y para los Hechos de los Apóstoles, como para los textos qumránicos. Son frecuentes en ambos las consideraciones apologéticas y  pre­tenden demostrar el carácter predestinado de su comunidad.

 

Otro rasgo  característico en común es que ambos grupos afirmaban que son cada uno de ellos, los únicos elegidos, los únicos beneficiarios de la Nueva Alianza de los Fines de los Días.

 

En el plano de la Escatología, era también parecido el punto de vista de los dos movimientos, en la medida en que ambos espera­ban que su Fundador  apareciese de nuevo en  la consumación de los tiempos.

 

La actitud de los Manuscritos con respecto al Templo de Jerusalén y al culto oficial, coincide en gran medida con lo que se refleja en el Nuevo Testamento, aunque los esenios no tenían una actitud única al respecto. Algunos participaban en los sacri­ficios presentados en el Santuario, mientras para otros, el Edifi­cio del Consejo de la Comunidad era el santuario donde buscaban la expiación a través de una vida consagrada con dedicación. Jesús y sus discípulos, incluso San Pablo, visitaban el Templo y predicaban allí. Sin embargo, hablaban de la necesidad de construir un nuevo tem­plo, "una Morada del Señor en el Espíritu".  (Ef. 2.20-22).

 

Qumrán predicaba la renovación y el fortalecimiento del culto espiritual en el Templo, o fuera de éste, mientras el Apocalipsis sueña con un  Nuevo Jerusalén en la que no haga falta ningún santuario construido, pues su Templo es el Señor Dios  Todopo­deroso. (Ap. 21.22).

 

La organización de la vida comunitaria muestra gran simi­litud. El "superior"  esenio  era el "mevaker" - "supervisor", de quien dependía la admisión de nuevos miembros. Él  estaba a cargo de la enseñanza, de la administración y de la distribución  de los fondos de caridad. El tenía que ser el padre y pastor de toda la congregación.

 

Más adelante, el "epíscopos" (obispo) tenía las mismas  obliga­ciones, según San Juan, tanto de pastor como de guardián, rector, maestro, administrador. 

 

Las normas de los esenios preveían que no hubiese propiedad privada sino comunismo voluntario; el testimonio del Nuevo Testa­mento es similar. Existía un sistema de comunidad de bienes o un casi-comunismo, especialmente en la vida monástica  practicada en ambos grupos. Ambos castigaban fuertemente a aquellos que mentían en cuestiones de propiedad.

 

Ambas teologías acentúan la importancia intrínseca del matrimo­nio. La diferencia se manifiesta en que los Textos de la Secta prohibían la poligamia,  basándose en la Torá (Gen. 1:27), mientras los cristianos  citan el mismo texto también para prohibir el divor­cio.

 

El concepto de los dos grupos, con referencia al celibato, también era similar. Muchos de la secta eran casados, el resto vivía en celibato;  y lo mismo regía en el caso de la Iglesia, que en verdad nunca condenó el matrimonio. Para justificar la absti­nencia sexual, ambos grupos invocaban el factor escatológico.

 

Se podría mencionar muchas otras similitudes, como también diferencias, pero con ello, tampoco podemos formarnos una opinión decisiva e indiscutible.

 

La Secta de Qumrán era una institución ya asentada cuando la Iglesia judeo-cristiana todavía luchaba por serlo. Les debía resultar como algo natural,  que observasen e imitasen pautas ya existentes, en un grupo judío separado de la mayoría del pueblo judío, aunque ellos fueran seguidores de Jesús.

 

Por supuesto, no se puede confirmar la influencia directa de los Rollos de Qumrán en la Iglesia Primitiva. Sin embargo, hay un  número considerable  de tradi­ciones judías incorporadas en el cristianismo, aunque  no procediese directamente de la Secta. La influencia esenia sobre los funda­dores y forjadores  del cristianismo, es más que probable y - según nuestro criterio - confirma como realidad, la tercera opinión antes mencionada.

 

Una mejor comprensión de la Secta nos permitirá un nuevo  enfoque acerca de los orígenes del cristianismo, y los paralelis­mos nos permiten insertar, de una manera más fidedigna, a Jesús y a la Iglesia primitiva en la historia judía de aquella época y fortificar hoy los lazos que nos unen.

 

Google